domingo, 7 de noviembre de 2010

SOBRE LA POSIBILIDAD DE UN NUEVO PARADIGMA

Me ha pedido un amigo que escriba algo en torno al tema "Miradas para un Nuevo Paradigma" para un seminario sobre Arquitectura y Pensamiento.
Ingenuamente le he ofrecido las primeras Notas de un modesto trabajo que he iniciado en torno a la posibilidad de una nueva metódica histórica -inspirada en los hallazgos nietzscheanos recogidos por Foucault- para la propia arquitectura, que permita «distinguir en ella dos cosas: por un lado, lo relativamente duradero [...], el uso [...], una secuencia rigurosa de procedimientos; por otro lado, lo fluido en ella, el sentido, la finalidad, la expectativa vinculada a la ejecución de tales procedimientos»[1]. Y a partir de aquí (si es que consiguiese llegar alguna vez), siguiendo el «principio más importante para toda especie de ciencia histórica»[2] acometer la difícil tarea de descifrar el poder en el espacio arquitectónico. Evidentemente, el color de este trabajo es el gris[3].
Mi amigo amablemente me responde: sí..., está muy bien..., pero escríbeme algo relacionado con el presente y en torno al tema Miradas para un Nuevo Paradigma.
Yo, que sé que me lo pide no porque sea arquitecto (ya nadie confía en los arquitectos) sino por ser estudiante de filosofía (hoy hay una nueva valoración de la filosofía, pero quizá sólo por creerla prima lejana del misticismo), intento justificarme para evitar escribir este texto desde el punto de vista de la filosofía. Y es que la filosofía es intempestiva -utilizando la expresión nietzscheana-, inactual -utilizando la expresión de Heidegger-, como el búho de Minerva sólo levanta su vuelo al atardecer -utilizando la expresión de Hegel-; para poder trabajar de forma auténtica necesita una distancia que la aleje de las urgencias del presente.
Como mi amigo insiste, y yo no quiero ser descortés, a modo de bienvenida a una actividad que nace con buenas intenciones, trataré de dar algunas pinceladas en torno a una crítica superficial de la posibilidad misma de un seminario sobre Arquitectura y Pensamiento centrado en las Miradas para un Nuevo Paradigma, entendido éste como un síntoma de lo que Ortega entiende como la posición esencial del hombre: la desorientación.
Sobre lo que para mí significa "arquitectura" ya se ha dicho algo en las mencionadas Notas para una posible historia de la arquitectura. Para lo que significa "pensamiento", me remito al texto de Heidegger Qué significa pensar, donde se insiste en la prevención contra dos tentaciones del pensar: el "desde dónde" y el "a dónde", el origen y la meta, el principio y el final, la que cree que la verdad está en el punto de partida y la que espera la revelación del último minuto; lo decisivo es el "entre", el curso del discurso sin un trayecto prefijado, el camino del preguntar pensante como un compromiso vital con la desorientación, siempre interior a su propia construcción, provisional, modesto y perplejo: somos un diálogo infinito. Este "pensar" está marcado por la soledad, que no es aislamiento ni introspección, sino una esforzada distancia respecto del propio presente y, sobre todo, del modo aceptado de ver las cosas: apertura de miras. Desde esta concepción del pensar, la visión, la "mirada" (que remite a la teoría, palabra que para los griegos significaba mirar) presupone un horizonte, un lugar y una perspectiva, que permitan el objetivo global de la orientación.
Estamos siempre ya en el pensamiento, estamos siempre ya en una mirada, y somos siempre ya excéntricos, arrojados fuera de nosotros mismos. La larga historia de nuestra cultura occidental, tras un primer momento teocéntrico (compromiso con la idea de un lugar privilegiado ocupado por una entidad privilegiada, que orienta una realidad que encuentra sentido en su referencia a ese centro inteligible) y un segundo momento antropocéntrico (que mantiene la centralidad que dota de sentido, pero ahora ocupada por un sujeto que proyecta racionalidad sobre la naturaleza), concluye -con Nietzsche- en un movimiento que abandona la lógica de la centralidad para dar paso a la lógica de la dispersión y la multiplicidad: la exsistencia del hombre es ya inevitablemente excéntrica, se le oculta el punto de partida y, a la vez, renuncia al sueño de la posibilidad de quedar encerrada en una identidad estable que clausure las perplejidades. Así, lo que desafina es la posibilidad de un Nuevo Paradigma.
"Paradigma", en su sentido de ejemplo a seguir, es un término que introdujo el filósofo de la ciencia Thomas S. Kuhn principalmente a través su revolucionario libro de 1962 La Estructura de las Revoluciones Científicas, junto a las ideas de ciencia normal, crisis de la ciencia normal y revolución científica[4]. El éxito de su concepción fue inmediato, y desde entonces no hay ningún filósofo de la ciencia que deje de lado la perspectiva histórica en sus trabajos, pero el fondo del planteamiento kuhniano ya no se lo cree nadie (se me concederá este punto sin más argumentación, pues este no es el lugar para desarrollarla). En cualquier caso, la idea de búsqueda de un nuevo paradigma en arquitectura, asociado inevitablemente a la noción de una nueva "arquitectura normal", resulta contradictorio con un compromiso con el auténtico pensamiento.
Si se quiere pensar -en el sentido expuesto, es decir, sin origen ni meta definida- de nuevo la arquitectura, habrá que asumir ya tanto la ausencia de paradigma (o, si se quiere, la presencia de una multiplicidad irreductible de paradigmas), pues la principal función del paradigma es bloquear el debate para permitir la producción acumulativa, como la imposibilidad e indeseabilidad de establecer uno nuevo.
                                  

[1] Nietzsche, Friedrich, Las genealogía de la moral. Un escrito polémico, Alianza Editorial, Madrid, 2008, p.102. En el mismo §13 del Segundo Tratado podemos seguir leyendo: «Nosotros suponemos [...] que el procedimiento mismo será algo más viejo, algo más antiguo que su utilización [...], que esta última ha sido introducida posteriormente en la interpretación de aquél (el cual existía ya desde mucho antes, pero era usado en un sentido distinto) [...]. En lo que se refiere ahora al segundo elemento [...], al elemento fluido, a su "sentido", ocurre que, en un estado muy tardío de la cultura (por ejemplo, en la Europa actual), el concepto [...] no presenta ya de hecho un sentido único, sino toda una síntesis de "sentidos": la anterior historia [...], la historia de su utilización para las más distintas finalidades, acaba por cristalizar en una especie de unidad que es difícil de disolver, difícil de analizar, y que, subrayémoslo, resulta del todo indefinible [...]: todos los conceptos en que se condensa semióticamente un proceso entero escapan a la definición; sólo es definible aquello que no tiene historia».
[2] Nietzsche, Friedrich, Op. cit., p.99. . En el mismo §12 del Segundo Tratado podemos seguir leyendo: «Pero todas las finalidades, todas las utilidades son sólo indicios de que una voluntad de poder se ha enseñoreado de algo menos poderoso y ha impreso en ello, partiendo de sí misma, el sentido de una función; y la historia entera de una "cosa", de un órgano, de un uso, puede ser así una ininterrumpida cadena indicativa de reinterpretaciones y reajustes siempre nuevos, cuyas causas no tienen siquiera necesidad de estar relacionadas entre sí, antes bien a veces se suceden y se relevan de un modo meramente casual. El "desarrollo" de una cosa, de un uso, de un órgano es, según esto, cualquier cosa antes que un progressus hacia una meta, y menos aún un progreso lógico y brevísimo, conseguido con el mínimo gasto de fuerza y de costes, -sino la sucesión de precesos de avasallamiento más o menos profundos, más o menos independientes entre sí, que tienen lugar en la cosa, a lo que hay que añadir las resistencias utilizadas en cada caso para contrarrestarlos, las metamorfosis intentadas con una finalidad de defensa y de reacción, así como los resultados de contraacciones afortunadas. La forma es fluida, pero el "sentido" lo es todavía más...».
[3] Para conocer el sentido de este color, asumido por Foucault, véase Nietzsche, Friedrich, Op. cit., p.29. Los consejos ya están en Hegel, Fenomenología del espíritu, Prólogo, (IV. Lo que se requiere para el estudio filosófico): «es especialmente necesario que la filosofía se convierta en una actividad seria».
[4] Kuhn, Thomas S., La estructura de las revoluciones científicas, Fondo de Cultura Económica, México, 1990. En la página 33 y siguientes define: «En este ensayo, "ciencia normal" significa investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad científica particular reconoce, durante cierto tiempo, como fundamento para su práctica posterior. En la actualidad, esas realizaciones son relatadas [...] por los libros de texto científicos [...] para definir los problemas y métodos legítimos en un campo de la investigación para generaciones sucesivas de científicos [...] "Paradigmas", término que se relaciona estrechamente con "ciencia normal". Al elegirlo deseo sugerir que algunos ejemplos aceptados en la práctica científica real -ejemplos que incluyen, al mismo tiempo, ley, teoría, aplicación e instrumentación- proporcionan modelos de los que surgen tradiciones particularmente coherentes de investigación científica [...] Los hombres cuya investigación se basa en paradigmas compartidos están sujetos a las mismas reglas y normas para la práctica científica. Este compromiso y el consentimiento aparente que provoca son requisitos previos para la ciencia normal, es decir, para la génesis y la continuación de una tradición particular de investigación científica». En la página 149 define: «las revoluciones científicas se consideran aquí como aquellos episodios de desarrollo no acumulativo en que un antiguo paradigma es reemplazado, completamente o en parte, por otro nuevo e incompatible».

domingo, 21 de marzo de 2010

YES WE CAN

Con doce años de ilusión y tras sólo un mes de obras, Mescafé vuelve a abrir sus puertas. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible.

CAFÉ DEVENIDO


Hacer arquitectura es dar lo que no nos piden

































viernes, 5 de marzo de 2010

CARTA AL DIRECTOR

He enviado esta viñeta a algunos diarios a ver si tengo suerte y la publican...



sábado, 13 de febrero de 2010

CASI TRES MESES SIN ESCRIBIR

Últimamente (yo) no consigo escribir. "La Duda se está haciendo impenetrable" es todo lo que puedo decir por ahora. La idea de la Totalidad es muy silenciosa...

martes, 19 de enero de 2010

martes, 29 de diciembre de 2009

martes, 1 de diciembre de 2009

sábado, 21 de noviembre de 2009

LA VIDA DE LOS OTROS + MARX

Karl Marx, en su manifiesto comunista, para terminar la sección segunda (proletarios y comunistas) promete: "Una vez que en el curso del desarrollo han desaparecido las clases y está toda la producción concentrada en manos de los individuos asociados, pierde el poder público su carácter político. El poder político en sentido propio es el poder organizado de una clase para someter a otra. Si el proletariado, en su lucha con la burguesía, se une necesariamente como clase, se hace clase dominante por medio de una revolución y suprime por la fuerza, como clase dominante, las viejas relaciones de producción, suprime, con esas relaciones de producción, las condiciones de existencia de los antagonismos de clase, suprime las clases como tales y, con ello, su propio dominio en cuanto clase.
En lugar de la vieja sociedad burguesa, con sus clases y oposición de las mismas, aparece una asociación en la que el libre desarrollo de cada uno es la condición del libre desarrollo de todos".

Es interesante comparar la filosofía marxiana con el marxismo y su resultado, el "socialismo real", tal como se muestra en la película La vida de los otros.

jueves, 12 de noviembre de 2009

BLADE RUNNER + HEGEL

Roy (el replicante de Blade Runner): "Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?. Es lo que significa ser esclavo [...] Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir."

G.W.F. Hegel (en Fenomenología del Espíritu, en la sección dedicada a La verdad de la certeza de sí mismo, dentro de Autoconciencia): "En esta experiencia resulta para la autoconciencia que la vida es para ella algo tan esencial como la pura autoconciencia. En la autoconciencia inmediata, el simple yo es el objeto absoluto, pero que es para nosotros o en sí la mediación absoluta y que tiene como momento esencial la independencia subsistente. La disolución de aquella unidad simple es el resultado de la primera experiencia; mediante ella, se ponen una autoconciencia pura y una conciencia, que no es puramente para sí sino para otra, es decir, como conciencia que es o conciencia en la figura de la coseidad. Ambos momentos son esenciales; pero, como son, al comienzo, desiguales y opuestos y su reflexión en la unidad no se ha logrado aún, tenemos que estos dos momentos son como dos figuras contrapuestas de la conciencia: una es la conciencia independiente que tiene por esencia el ser para sí, otra la conciencia dependiente, cuya esencia es la vida o el ser para otro; la primera es el señor, la segunda el siervo."
Tras introducir conceptos como vida y apetencia, Hegel pasa a analizar la dialéctica entre el señorío y la servidumbre como lugar de inicio del reconocimiento del otro imprescindible para el surgimiento de la autoconciencia. Al analizar la posición del siervo, el temor, se abre el gran tema de la filosofía existencial que tanto éxito tendrá posteriormente (Heidegger, Sartre y otros): "[...] esta conciencia se ha sentido angustiada no por esto o por aquello, no por este o por aquel instante, sino por su esencia entera, pues ha sentido el miedo de la muerte, del señor absoluto. Ello la ha disuelto interiormente, la ha hecho temblar en sí misma y ha hecho estremecerse cuanto había en ella de fijo. Pero este movimiento universal puro, la fluidificación absoluta de toda subsistencia es la esencia simple de la autoconciencia, la absoluta negatividad, el puro ser para sí, que es así en esta conciencia [...]".
Hegel abre la perspectiva de la finitud y con ello inaugura la filosofía contemporánea. El esclavo Roy, en el temblor de la muerte, nos muestra lo que es hoy ser humano.

sábado, 10 de octubre de 2009

APOCALYPSE NOW + BRUEGHEL

APOCALYPSE NOW + FOUCAULT: HISTORIA DE LA LOCURA (1."STULTIFERA NAVIS")

La Historia de la locura en la época clásica es la arqueología de un silencio. Si la Razón se define por oposición a la Locura, entonces conocernos es conocer este límite y atreverse a mirar al otro lado. Una cultura rechaza algo que sería para ella lo Exterior: es la escisión que le da el rostro de su positividad.

Todo desgarro tiene un momento previo: "Es posible que las naves de locos que enardecieron tanto la imaginación del primer Renacimiento, hayan sido navíos de peregrinación, navíos altamente simbólicos, que conducían locos en busca de razón [p.23] ... La moda consiste en componer estas "naves" cuya tripulación de héroes imaginarios, de modelos éticos o de tipos sociales se embarca para un gran viaje simbólico, que les proporciona, si no la fortuna, al menos la forma de su destino o de su verdad [p.21] ...

Así se comprende mejor el curioso sentido que tiene la navegación de los locos y que le da sin duda su prestigio. Por una parte, prácticamente posee una eficacia indiscutible; confiar el loco a los marineros es evitar, seguramente, que el insensato merodee indefinidamente bajo los muros de la ciudad, asegurarse de que irá lejos y volverlo prisionero de su misma partida. Pero a todo esto, el agua agrega la masa oscura de sus propios valores; ella lo lleva, pero hace algo más, lo purifica; además la navegación libra al hombre a la incertidumbre de su suerte; cada uno queda entregado a su propio destino, pues cada viaje es, potencialmente, el último. Hacia el otro mundo es adonde parte el loco en su loca barquilla; es del otro mundo de donde viene cuando desembarca. La navegación del loco es, a la vez, distribución rigurosa y tránsito absoluto. En cierto sentido, no hace más que desplegar, a lo largo de una geografía mitad real y mitad imaginaria, la situación liminar del loco en el horizonte del cuidado del hombre medieval, situación simbolizada y también realizada por el privilegio que se otorga al loco de estar encerrado en las puertas de la ciudad; su exclusión debe recluirlo; si no puede ni debe tener como prisión más que el mismo umbral, se le retiene en los lugares de paso. Es puesto en el interior del exterior, e inversamente. Posición altamente simbólica, que seguirá siendo suya hasta nuestros días, con sólo que admitamos que la fortaleza de antaño se ha convertido en el castillo de nuestra conciencia.

El agua y la navegación tienen por cierto este papel. Encerrado en el navío de donde no se puede escapar, el loco es entregado al río de mil brazos, al mar de mil caminos, a esa gran incertidumbre exterior a todo. Está prisionero en medio de la más libre y abierta de las rutas: está sólidamente encadenado a la encrucijada infinita. Es el Pasajero por excelencia, o sea, el prisionero del Viaje. No se sabe en qué tierra desembarcará; tampoco se sabe, cuando desembarca, de qué tierra viene. Sólo tiene verdad y patria en esa extensión infecunda, entre dos tierras que no pueden pertenecerle. ¿Es en ese ritual y en sus valores donde encontramos el origen del prolongado parentesco imaginario, cuya existencia podemos comprobar sin cesar en la cultura occidental?¿O es, inversamente, ese parentesco, el que, desde el comienzo de los tiempos determina, y luego fija el rito del embarco? Una cosa podemos afirmar , al menos: el agua y la locura están unidas desde hace mucho tiempo en la imaginación del hombre europeo [p25-26]"

Y un momento posterior: "... la separación ya está hecha; entre las dos formas de experiencia de la locura no dejará de aumentar la distancia. Las figuras de la visión cósmica y los movimientos de la reflexión moral, el elemento trágico y el elemento crítico, en adelante irán separándose cada vez, abriendo en la unidad profunda de la locura una brecha que nunca volverá a colmarse. Por un lado, habrá una Nave de los locos, cargada de rostros gesticulantes, que se hunde poco a poco en la noche del mundo, entre paisajes que hablan de la extraña alquimia de los conocimientos, de las sordas amenazas de la bestialidad, y del fin de los tiempos. Por el otro lado, habrá una Nave de los locos que forme para los sabios la Odisea ejemplar y didáctica de los defectos humanos [p48-49] ... Este enfrentamiento de la conciencia crítica y de la experiencia trágica anima todo lo que ha podido ser conocido de la locura y formulado sobre ella a principios del Renacimiento. Empero, se esfumará pronto, y esta gran estructura, tan clara aún, tan bien delineada a principios del siglo XVI habrá desaparecido, o casi, menos de cien años después ... En suma, la conciencia crítica de la locura se ha encontrado cada vez más en relieve, mientras sus figuras trágicas entraban progresivamente en la sombra ... tan sólo algunas páginas de Sade y la obra de Goya ofrecen testimonio de que esta desaparición no es un hundimiento, sino que, oscuramente, esta experiencia trágica subsiste en las noches del pensamiento y de los sueños, y que en el siglo XVI no se trató de una destrucción radical sino tan sólo de una ocultación. La experiencia trágica y cósmica de la locura se ha encontrado disfrazada por los privilegios exclusivos de una conciencia crítica. Por ello la experiencia clásica, y a través de ella la experiencia moderna de la locura, no puede ser considerada como una figura total, que así llegaría finalmente a su verdad positiva; es una figura fragmentaria la que falazmente se presenta como exhaustiva; es un conjunto desequilibrado por todo lo que le falta, es decir, por todo lo que oculta. Bajo la conciencia crítica de la locura y sus formas filosóficas o científicas, morales o médicas, no ha dejado de velar una sorda conciencia trágica. Es esto lo que han revelado las últimas palabras de Nietzsche, las últimas visiones de Van Gogh... En el punto último del freno, era necesaria la explosión, a la que asistimos desde Nietzsche. [p50-52] ... Nace la experiencia clásica de la locura ... La locura ha dejado de ser, en los confines del mundo, del hombre y de la muerte, una figura escatológica; se ha disipado la noche, en la cual tenía ella los ojos fijos, la noche en la cual nacían las formas de lo imposible. El olvido cae sobre ese mundo que surcaba la libre esclavitud de su nave: ya no irá de un más acá del mundo a un más allá, en su tránsito extraño: no será ya nunca ese límite absoluto y fugitivo. Ahora ha atracado entre las cosas y la gente. Retenida y mantenida, ya no es barca, sino hospital [p72-73]"

La misión de Willard es embarcarse para remontarse río arriba, hasta donde viven las culturas que todavía no han efectuado la ruptura entre la razón y la sinrazón. Hasta donde Kurtz puede revivir la experiencia trágica del mundo. Hasta donde se esconde el verdadero conflicto entre oriente y occidente. La misión de Willard es destruir la posibilidad de un entendimiento.

APOCALYPSE NOW (CINECLUB.56) [EN CONSTRUCCIÓN]

Apocalypse Now, la obra de arte total de Francis Ford Coppola sobre una novela de Joseph Conrad con música de Richard Wagner y The Doors y con Marlon Brando en el papel de superhombre nietzscheano, abre tantos frentes que este post va a permanecer en construcción una larga temporada (a través de la etiqueta "Apocalypse Now", que permite a través del menú acceder a todos los artículos relacionados). Espero que podamos asomarnos al abismo del horror (¡the horror, the horror!) y, como el capitán Willard, volver en pensativo silencio: ese relativismo es el hombre contemporáneo (algunos lo llaman postmoderno).

This is the end, beautiful friend / This is the end, my only friend / The end of our elaborate plans / The end of everything that stands / The end / No safety or surprise / The end / I'll never look into your eyes again / Can you picture what will be / So limitless and free / Desperately in need of some stranger's hand / In a desperate land / Lost in a Roman wilderness of pain / And all the children are insane / All the children are insane / Waiting for the summer rain / There's danger on the edge of town / Ride the King's highway / Weird scenes inside the gold mine / Ride the highway West, baby / Ride the snake / Ride the snake / To the lake / To the lake / The ancient lake, baby / The snake is long / Seven miles / Ride the snake / He's old / And his skin is cold / The West is the best / The West is the best / Get here and we'll do the rest / The blue bus is calling us / The blue bus is calling us / Driver, where are you taking us? / The killer awoke before dawn/ He put his boots on / He took a face from the ancient gallery / And he walked on down the hall / He went into the room where his sister lived / And then he paid a visit to his brother / And then he walked on down the hall / And he came to a door / And he looked inside /Father / Yes son? / I want to kill you / Mother, I want to fuck you / C'mon baby, take a chance with us / C'mon baby, take a chance with us / C'mon baby, take a chance with us / And meet me at the back of the blue bus / This is the end, beautiful friend / This is the end, my only friend / The end / It hurts to set you free / But you'll never follow me / The end of laughter and soft lies / The end of nights we tried to die / This is the end.